Te contamos las principales diferencias entre cava y champagne

Te contamos las principales diferencias entre cava y champagne

Estas fechas tan especiales son muy propicias para madirar nuestros platos con los mejores espumosos. Y desde que el abad francés Dom Pierre Perignon desarrollara su método de elaboración en el siglo XVII, siempre nos queda la duda de las diferencias entre cava y champagne.

Si estás pensando en comprar cava o comprar champagne, quizás te corra por la mente la idea de que el cava es la versión para pobres del champagne francés. Desde luego, en cuanto a calidad, eso no es así. Existen cavas españoles que pueden competir perfectamente con los buenos champagnes y, a su vez, podemos encontrar champagnes claramente inferiores al cava medio español.

De todas formas, aunque les hermane su método de elaboración, no son en realidad el mismo producto y es en sus diferencias donde se forja la identidad de cada uno.

La climatología

La climatología marca una de las diferencias más evidentes. El champagne se produce en la región de Champagne-Ardenas, un área fría y muy lluviosa, con primaveras tardías, veranos muy cortos y otoños gélidos. Este clima determina unas uvas que tienen poco tiempo para madurar, dando lugar a vinos más ácidos.

En cambio, el cava nace en un clima típicamente mediterráneo que favorece la maduración de la uva, produciendo vinos más secos en los que la acidez no esconde su sabor afrutado.

Resumiendo, a causa de la diferente climatología, el champagne suele ser ácido y el cava es más afrutado.


Variedades de uva

Adaptándose al clima, para el champagne se utilizan las variedades de uva Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. La primera de ellas es uva blanca, siendo tintas las otras dos y aportando estructura, algo de taninos y reduciendo la acidez.

En cambio, en el cava suele utilizarse las variedades de Xarello, Macabeo y Parellada y, en ocasiones, las de Malvasía y Chardonnay, todas ellas blancas. En ocasiones, en la elaboración de rosados, se puede añadir Pinot Noir, Monastrell, Garnacha Tinta o Trepat, todas ellas tintas, pero se trata de adiciones minoritarias.


El suelo

El suelo también marca diferencias cruciales entre ambos productos. Los suelos en los que se elabora el champagne son muy ácidos y pobres en sustrato, a diferencia de los suelos mediterráneos donde se cultiva el cava, que son calcáreos y arcillosos. Esta condición determina un desarrollo de la uva rica en azúcares.

Las cosechas de cava suelen ser abundantes, su grado suele ser algo más alto y, habitualmente, no precisan de azúcares añadidos para una segunda fermentación.


Elaboración
Durante su elaboración también encontramos algunas diferencias. El cava se elabora siguiendo el método champenoise, con una segunda fermentación y crianza en la misma botella. Esta crianza puede precisar de entre 2 y 4 años. En cambio, el champagne precisa de 5 años o más para alcanzar su grado óptimo de maduración.

Por otro lado, para contrarrestar la excesiva acidez de las uvas del champagne, habitualmente se les somete al proceso de "chaptalización". Este proceso consiste en la adición de azúcares al mosto antes de la fermentación. El resultado es que, en muchas ocasiones, el champagne resulta ácido y dulce a la vez.

El cava, en cambio, no sólo no precisa de este proceso de "chaptalización", si no que está expresamente prohibido en nuestro país.


Vistas las diferencias entre ambos productos, ciertamente podemos afirmar que ninguno de los dos es mejor que el otro.  Tanto si estás pensando en comprar cava o en comprar champagne, podemos asegurarte que cada uno tiene su momento.

Publicado por 21/12/2018 Home, Consejos y Trucos 0 1447

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