Conservadores
La temperatura ambiente raramente es la más adecuada para el consumo del vino. Esto es así no sólo en verano sino también en invierno debido a las calefacciones. Además, en muchas ocasiones la temperatura a la que realmente está sometido el vino no es la “ambiente” sino la de una cocina, la de un comedor, o la del calor que desprenden los aparatos de refrigeración.
Un armario conservador es el accesorio imprescindible para aquellos amantes del vino que deseen mantener y conservar en óptimas condiciones sus vinos, e incluso envejecerlos hasta su punto óptimo de evolución.
Al contrario que los más económicos armarios mantenedores, los armarios conservadores permiten garantizar:
Temperatura constante
Ausencia de vibraciones
Tasa higrométrica que permita a los tapones de corcho conservar su capacidad de estanqueidad frente al vino y permeabilidad frente al oxígeno.
Aireación natural filtrante
Protección contra la luz
Cualquier aficionado al vino que no disponga de un sótano-bodega, debería disponer de un armario conservador en su casa, o como mínimo un armario mantenedor.